Tenía ganas de escribir este artículo porque me apetece mucho compartir esta experiencia que tuve hace ya unas semanas, y siendo todavía verano.

Os propongo un plan de lo más completo, y a medio camino de… ¡muchos lugares!, concretamente en Burgo de Osma, municipio y localidad de la provincia de Soria, Comunidad de Castilla y  León. A 58 kmts. de Soria, a 122 de Burgos, a 133 de Segovia, a 143 de Logroño, a 145 de Guadalajara…

 

 

Ciudad de Osma es el núcleo histórico altomedieval, mientras que El Burgo de Osma es la villa aledaña, declarada Villa de Interés Turístico en 1962 y Conjunto Histórico-Artístico en 1993. Es centro comarcal de servicios de la comarca de Tierras del Burgo. Además este municipio comprende las siguientes trece localidades: Alcubilla del Marqués, Barcebal, Barcebalejo, Berzosa, Lodares de Osma, La Olmeda, La Rasa, Santiuste, Torralba del Burgo, Valdegrulla, Valdelubiel, Valdenarros y Vildé. En 2014 el municipio contaba con una población de 5.153 habitantes.

 

Este pueblo, sin duda alguna merece la pena turísticamente, pero además de visitar esta preciosa localidad, qué mejor que acompañar la visita con un plan de relax en un balneario.

Tuve la oportunidad de acudir con mi marido y mi bebé a uno de los balnearios que anuncia Castilla Termal, y puedo aseguraros que la experiencia mereció tanto la pena, que si es posible, repetiremos.

En un espléndido y acogedor edificio del s. XVI, antigua Universidad de Santa Catalina con su original fachada plateresca y su claustro renacentista, se esconde la primera Hostería Real de 4 estrellas de Castilla y León. Este Hotel Balneario dispone de 70 habitaciones, cafetería, restaurante, sala infantil, zona de Internet, salas de reuniones y salón de banquetes, así como piscina exterior. También cuenta con una zona termal bajo su patio renacentista de unos 1.500 m. con piscinas termales, circuito de contrastes y zona de tratamientos termales. Un lugar mágico, de relax, dotado de instalaciones y servicios de alta calidad ideales para descansar, y porqué no, para cuidarse dándose un capricho. Un auténtico rincón con encanto que te seduce nada más llegar.

La vida del Hotel Termal tiene su epicentro en su hermoso patio renacentista cerrado por una gran cúpula acristalada y donde se desarrolla la vida social del hotel. Bajo el patio central se encuentran las dos plantas de balneario, la piscina lúdica y el circuito de contrastes. Fue maravilloso disponer de un horario infantil, al que pudimos acudir con el peque, y asi todos pudimos relajarnos y divertirnos.

Disfrutar de los maravillosos desayunos del hotel, pasear por este entrañable pueblo que te traslada a tiempos pasados, sentarte en una de sus plazas o junto al río, relajarte en el balneario de aguas mineromedicinales, darte un masaje,… es simplemente un excelente plan… ¿¡para este otoño?!

 

Burgo de Osma, un plan con balneario
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